TALLER 3
1.
¿Qué enseñanza te deja el cuento?
Explíquela.
2.
¿Qué quisieras lograr este año? ¿Qué arias
para alcanzar este logro?
3.
Convierte el cuento en historieta. (mínimo cinco cuadros con colores)
4.
Convierta tu logro en historieta. (mínimo
cinco cuadros con colores)
SUEÑO
DE GUSANO
Un
pequeño gusanito caminaba un día en dirección al sol. Muy cerca del camino se encontraba
un chapulín (pájaro pequeño).
“Hacia
dónde te diriges?", le preguntó. Sin dejar de caminar, la oruga contestó:
“Tuve un sueño anoche, soñé que desde la punta de la gran montaña yo miraba
todo el valle. Me gustó lo que vi en mi sueño y he decidido realizarlo”.
Sorprendido,
el chapulín dijo, mientras su amigo se alejaba: “¡Debes estar loco! ¿Cómo
podrás llegar hasta aquel lugar? ¡Tú, una simple oruga! Una piedra será una
montaña, un pequeño charco un mar, y cualquier tronco una barrera
infranqueable". Pero el gusanito ya estaba lejos y no lo escuchó. Sus
diminutos pies no dejaron de moverse.
De
pronto se oyó la voz de un escarabajo: “¿Hacia dónde te diriges con tanto
empeño?”. Sudando ya el gusanito, le dijo jadeante: “Tuve un sueño y deseo
realizarlo, subiré a esa montaña y desde ahí contemplaré todo nuestro mundo”.
El
escarabajo no pudo soportar la risa, soltó la carcajada y luego dijo: “Ni yo,
con patas tan grandes, intentaría una empresa tan ambiciosa”. Se quedó en el
suelo acostado de la risa mientras la oruga continuó su camino.
Del
mismo modo, la araña, el topo, la rana y la flor aconsejaron a nuestro amigo
desistir. “¡No lo lograrás jamás!", le decían, pero en su interior había
un impulso que lo obligaba a seguir. Ya agotado, sin fuerzas y a punto de
morir, decidió parar a descansar y construir con su último esfuerzo un lugar
donde pernoctar.
“Estaré
mejor”, fue lo último que dijo, y murió. Todos los animales del valle por días
fueron a mirar sus restos. Ahí estaba el animal más loco del pueblo. Había
construido como su tumba un monumento a la insensatez. Ahí estaba un duro
refugio, digno de uno que murió por querer realizar un sueño irrealizable. Una
mañana en la que el sol brillaba de una manera especial, todos los animales se
congregaron en torno a aquello que se había convertido en una advertencia para
los atrevidos. De pronto quedaron atónitos.
Aquella
concha dura comenzó a quebrarse y, con asombro, vieron unos ojos y una antena
que no podía ser la de la oruga que creían muerta. Poco a poco, como para
darles tiempo de reponerse del impacto, fueron saliendo las hermosas alas arco
iris de aquel impresionante ser que tenían frente a ellos: Una mariposa. No
hubo nada que decir, todos sabían lo que haría: se iría volando hasta la gran
montaña y realizaría un sueño; el sueño por el que había vivido, por el que
había muerto y por el que había vuelto a vivir. Todos se habían equivocado.